En el pais hay intentos de incidir en Altas Cortes
Dijo que desde la instauración de las Altas Cortes, un sector minoritario de la clase polÃtica, algunas organizaciones de la sociedad civil e instituciones internacionales de gran presencia, estas últimas “supuestamente dedicadas a la promoción de los derechos humanos y el Estado de Derecho”, no han cesado de atacar ferozmente a las cabezas del Poder Jurisdiccional, integrado por el Tribunal Superior Electoral (TSE), la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y el Tribunal Constitucional.
Sostuvo que en el caso del TC, el año pasado se llegó al extremo de tejer conjeturas infamantes acerca de la decisión que adoptó con relación a tres acciones directas de inconstitucionalidad incoadas contra el nuevo Código Penal.
Señaló que se inició una campaña de descrédito contra el órgano, atribuyéndole falsedades en cuanto a la decisión que adversaban, sin esperar la publicación Ãntegra de los fundamentos de la sentencia TC/0599/15, que declaró inconstitucional el Código por vicios de procedimiento.
Manifestó que le sorprendió bastante que se estuviera pontificando y opinando de algo que no se conocÃa, lo cual catalogó como una manera muy poco profesional de hacer aportes al Estado de derecho y a la institucionalidad democrática. “Ninguna de las entidades publicaron una retractación de sus infamias luego de publicada la decisión, quedando claro que su crÃtica no era un ejercicio legÃtimo del control social de la función jurisdiccional, sino más bien presiones mediáticas contra la dignidad, investidura y el rol de los jueces para tratar de torcer sus decisiones”, afirmó.
Sostuvo que se trata de una práctica que ya habÃa advertido en el pasado, pero enfatizó que ahora fue más grave, porque el ataque empezó antes de conocerse el fundamento del fallo, generando un ambiente de opinión en base a suposiciones carentes de total veracidad.
Expuso que todas las imputaciones al TC en torno a esa decisión son una mentira descomunal. A su vez apuntó que no es la forma de criticar decisiones judiciales en un Estado de derecho. Consideró que se trata más bien de un atentado a la independencia judicial, sustentado en prejuicios y siguiendo, en determinados casos, planes espurios preestablecidos.


