Editoriales Principales Diarios Dominicanos
Un audaz fugitivo
Con dinero o con “enllavaduras” de todo calibre, el fugitivo José Figueroa Agosto está escribiendo una fascinante historia sobre cómo delinquir y, a la vez, gozar de la máxima impunidad.
Este solo individuo ha puesto de manifiesto, con sus hazañas para escaparse de una cárcel de máxima seguridad en Puerto Rico, teniendo encima una condena de 206 años y vivir aquí por muchos años sin mayores contratiempos, la endeble responsabilidad de la justicia y las autoridades frente a su caso.
Ahora es toda una sociedad la que aparece burlada por las destrezas y capacidades de este hombre que ha logrado esquivar todo lazo que intentara atraparlo, o toda cortapisa a su multimillonario trabajo en el mundo del narcotráfico y lavado de activos.
¿Qué pueden responder las autoridades, del 2000 a la fecha, para explicar su incapacidad de arrestarlo, procesarlo o extraditarlo, a partir de una solicitud de repatriación hecha por Estados Unidos?
¿Sabían o no sabían las autoridades de la existencia de un capo de tal envergadura en una de cuyas yipetas se encontraron nada más y nada menos que 4.6 millones de dólares en efectivo, y quiénes le servían de apoyo para su lucrativo pero criminal negocio?
Editorial
Nuestra posición en el narcotráfico
La captura en Colombia de un cargamento de cocaína y heroína destinado a la República Dominicana, se añade a los elementos que nos confirman como punto estratégico de tráfico y destino del negocio internacional de sustancias ilícitas. Por un lado está la condición de puente de trasbordo de la red internacional, con toda su logística de manejo, y por otro la de mercado de consumo de creciente demanda, que ha multiplicado en el territorio nacional los puntos de oferta y el reclutamiento de personas para sus “servicios”.
Estas circunstancias obligan a procurar una integración más fuerte entre los países vulnerables al trasiego de drogas. Es necesario que mejoremos el intercambio de información y se unifiquen criterios para homologar aspectos jurídicos, de manera que la escala de gravedad del delito de tráfico de drogas no guarde diferencias entre estados.
Para los estados de la región el narcotráfico representa una grave amenaza para las instituciones y la gobernabilidad. Su presencia cada vez más notable infiltra instituciones y corrompe personas y entidades de la sociedad. Debe haber una propuesta común de lucha contra este negocio ilícito de tanto poder económico. La República Dominicana debería asumir algún liderazgo en la formulación de una propuesta de integración regional contra el narcotráfico.
Mortalidad materno infantil
El país acusa índices preocupantes de mortalidad materno infantil y hay un diagnóstico claro sobre las causas principales de este problema. Una de estas causas tiene que ver con la deficiente preparación del personal de salud que opera en hospitales y clínicas, y otro componente es el bajo salario que se paga a quienes laboran en este ámbito. La persistencia de estos dos factores -que no son los únicos causantes de la mortalidad- ha impedido que reduzcamos la tasa de fallecimientos de madres y crías.
Las deficiencias del factor humano se complementan con la falta de equipo adecuado y tecnología actualizada para el manejo de los casos de maternidad. Desde luego, no escapa al conocimiento el hecho de que muchos casos llegan a manos del médico cuando el deterioro de la salud de la madre o su criatura dejan poco margen de acción. Hay que esforzarse por garantizar una atención de calidad que permita reducir estos índices preocupantes
Cuadro inquietante
El hecho de que en el país se haya incrementado el consumo de heroína en lo que va de año es una señal sumamente preocupante para la sociedad dominicana en general.
De alguna forma esta tendencia, que ya ha atrapado más de cien jóvenes que reciben tratamiento en Hogares Crea, está vinculada a cargamentos de esta droga que pasan por el país con destino al mercado estadounidense.
Si ese es el nivel registrado en solo una entidad, hay que suponer que el número de afectados es mucho mayor, porque no todas las víctimas cuentan en su entorno familiar con la disposición de enfrentar cada caso con un esfuerzo de rehabilitación.
El pago en naturaleza a quienes operan puntos de drogas en barriadas humildes, como se hace con el crack, la cocaína y la marihuana, estimula la drogadicción y fomenta el microtráfico.
La delincuencia juvenil con su secuela de violencia callejera, rebatiñas y ajustes de cuentas entre bandas, así como robos y asaltos callejeros, está en gran medida asociada al comercio y consumo de narcóticos.
En medio de este cuadro, es penoso que Hogares Crea, una institución que lucha incansablemente en la rehabilitación de jóvenes adictos, carezca de recursos para satisfacer las necesidades de los 1,600 internos en sus 43 centros nacionales.
La asignación presupuestaria, drásticamente recortada y que llega con un retraso de dos meses, impide pagar a tiempo los sueldos del sacrificado personal que ayuda en la difícil y especializada tarea de asistir a los adictos para que gradualmente retornen a una vida sana y normal.
Tres de los ocho centros que tiene en desarrollo son de narcos que cumplieron condenas y que los reclaman mediante actos de alguacil, con lo que Hogares Crea está expuesto a desalojos perentorios.
Inadmisible que esta sea la situación general de una entidad que debiera disponer del mayor respaldo económico por la tarea humanitaria que realiza con tanta dedicación.
Editorial
¿Qué está pasando?
El doctor Marino Vinicio Castillo ha contado una encrispa dora historia de privilegio e impunidad en torno al narcotraficante puertorriqueño David Figueroa Agosto, que involucra nada menos que a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).
Según relata el asesor en materia de drogas del Poder Ejecutivo, la deportación de Figueroa Agosto fue autorizada por el presidente Leonel Fernández en noviembre de 2007, pero por alguna extraña razón la DEA no gestionó su traslado a Puerto Rico, desde donde se había fugado tras ser condenado a 209 años de cárcel.
El 11 de septiembre de 2001, la embajada de Estados Unidos solicitó la repatriación del boricua que para entonces se hacía llamar Arturo Gerardo Rodríguez, pero inexplicablemente, al día siguiente, esa legación retiró el pedido que había formulado mediante nota diplomática.
Ese connotado narco estuvo detenido desde el 6 al 23 de septiembre de ese año, pero su embajada no movió ni un dedo para retornarlo a Puerto Rico donde debía purgar una pena de 209 años de cárcel.
Lo relatado por el doctor Castillo sobre el extraño proceder de la DEA y la embajada estadounidense, hace suponer que Figueroa Agosto cumplía misión de doble agente infiltrado en el narcotráfico internacional o que se le daba seguimiento a discreción para conocer el ensamblaje criminal capaz de introducir toneladas de drogas en Estados Unidos.
Llama la atención, sin embargo, que la legación estadounidense vuelve a solicitar en 2009 la captura y extradición de un reo que estuvo virtualmente en su poder en 2001 y 2007. Más extraño resulta todavía que de nuevo Figueroa Agosto logra escapar y que no aparece por ninguna parte.
Como volcán en erupción brota la siguiente interrogante: ¿Figueroa Agosto operó aquí durante ocho años bajo el padrinazgo de la DEA y la embajada de Estados Unidos?
¿Por qué la DEA no gestionó el apresamiento de ese individuo en 2007 cuando fue acusado de introducir mil kilos de cocaína a Puerto Rico?
¿Qué está pasando?
Ed. - Derecho de paso
La peor costumbre dominicana es la de no ceder el paso a las ambulancias, a la Policía ni a los bomberos y, por supuesto, a los peatones. La ancestral falta de cortesía de nuestros choferes habla muy mal de nuestro país.
Nadie piensa que un familiar puede ir en esa ambulancia y que esos segundos que se pierden pueden significar la vida o la muerte del paciente. Ni hablar de la urgencia de los bomberos o de la policía para resolver un incendio o atrapar a un malhechor.
El caso de los peatones es el más alarmante porque se ha convertido en una cultura: "el peatón no es gente", dicen en la calle y la mejor expresión es atropellarlo, impedirle cruzar una calle.
Claro, muchos conductores de vehículos privados tienen la decencia de ser corteses, pero entre los conductores de carros y guaguas públicas, la prisa por llegar primero al próximo pasajero es tan urgente, que se niegan a cumplir un deber de cortesía elemental con ancianos, hombres y mujeres con niños, o que simplemente desean cruzar la calle.
EDITORIA
La labor de Zapete
El país será diferente cuando obliguemos a que todos cumplan con las leyes. Especialmente, a nuestros funcionarios públicos, sean designados por la vía administrativa o bien electos mediante el voto popular, a los empresarios, nacionales o extranjeros. En fin, una nación caracterizada por las normativas para todos.
Con frecuencia la verdad anda sola, pero no por ello escasa de firmeza y de razones. Y es necesario que lleguemos al punto de hacer de ello una cultura para que la ley no sea una excepción. No hay dudas de que esa es una tarea que debemos construir cotidianamente, aunque de forma consistente.
El periodista Marino Zapete ha sido una voz en procura de esa aspiración para una sociedad moderna y por tanto transparente, fundamentada en la observación de la ley. En esa actitud ha tenido el coraje de cuestionar ante la ley el arrendamiento del hotel Montaña, ubicado en el municipio de Jarabacoa, en La Vega.
Su iniciativa ha tenido éxito ante la justicia, pues ha logrado que la Segunda Sala de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional decretara la nulidad absoluta y radical del contrato por violar las leyes 141-97 y 340-2006. La primera sobre la reforma a la empresa pública y la segunda sobre compras y contrataciones en el Estado.
El empresario Félix Cabrera Castillo, beneficiario del referido contrato, ha sugerido en unas declaraciones publicadas en nuestra versión digital el 16 de noviembre, que Zapete es el único que se opone y que no cree que le estén pagando para ello. Es una forma de sembrar dudas, por lo que tanto Zapete como su abogado Daniel Izquierdo han reaccionado rechazando tal consideración.
Zapete tiene una hoja limpia y su labor es loable.
Editorial
Lo fundamental y lo accesorio
La madeja que se está desenredando en el curso de las investigaciones en torno a todo lo concerniente a José David Figueroa Agosto explica el porqué hay un marcado interés, dirigido, de que la opinión pública, ayudada por los medios de comunicación, se vaya por la tangente.
Muchas personas tuvieron vinculaciones con este capo sin saber a ciencia cierta la calaña del personaje en cuestión.
Otras lo hicieron a sabiendas de que Figueroa Agosto era un personaje importante del crimen organizado y que su enorme fortuna provenía del narcotráfico y el lavado de activos.
Las indagatorias que hasta el momento han realizado el Ministerio Público y una parte de la Policía Nacional no dejan dudas de que hay fuerzas influyentes que desean ver el caso enterrado.
Muchas mentiras han sido servidas a los medios con tal de desviar las investigaciones o centrar el interés público en el humo.
Probablemente hasta el propio Presidente de la República deba establecer un mecanismo de contrastación de las informaciones que sobre el caso recibe.
Simultáneamente con la fase de confusión informativa, los interesados han introducido la intriga para que los organismos llamados a dar con toda la verdad se distraigan.
El Ministerio Público, la Policía Nacional y la Dirección Nacional de Control de Drogas estarían haciéndole el juego a Figueroa Agosto y sus compinches si por nimiedades confunden lo fundamental con lo accesorio, y eso pudiera estar pasando.
Muchas personas tuvieron vinculaciones con este capo sin saber a ciencia cierta la calaña del personaje en cuestión.
Otras lo hicieron a sabiendas de que Figueroa Agosto era un personaje importante del crimen organizado y que su enorme fortuna provenía del narcotráfico y el lavado de activos.
Las indagatorias que hasta el momento han realizado el Ministerio Público y una parte de la Policía Nacional no dejan dudas de que hay fuerzas influyentes que desean ver el caso enterrado.
Muchas mentiras han sido servidas a los medios con tal de desviar las investigaciones o centrar el interés público en el humo.
Probablemente hasta el propio Presidente de la República deba establecer un mecanismo de contrastación de las informaciones que sobre el caso recibe.
Simultáneamente con la fase de confusión informativa, los interesados han introducido la intriga para que los organismos llamados a dar con toda la verdad se distraigan.
El Ministerio Público, la Policía Nacional y la Dirección Nacional de Control de Drogas estarían haciéndole el juego a Figueroa Agosto y sus compinches si por nimiedades confunden lo fundamental con lo accesorio, y eso pudiera estar pasando.
Editorial
El regreso del Presidente y las drogas
La presidenta del Consejo Nacional de Drogas observa, con razón, que el país es un puente importante para el tráfico de drogas y que, sin quererlo los dominicanos, se ha convertido en un refugio de los narcotraficantes.
Al retornar de su viaje por Portugal, Francia y Estados Unidos Leonel Fernández reasumirá sus funciones ejecutivas y encontrará la algunas lagunas que se han agrandado más de la cuenta en su ausencia. En primer lugar se destaca el cuadro del narcotráfico.
Las drogas siguen siendo un punto de encuentro para múltiples institucionales nacionales y extranjeras. La presidenta del Consejo Nacional de Drogas observa, con razón, que el país es un puente importante para el tráfico de drogas y que, sin quererlo los dominicanos, se ha convertido en un refugio de los narcotraficantes.
El caso del prófugo José Figueroa Agosto lo demuestra. Desde hace años operaba aquí con bastante libertad. El error hay que descubrirlo para poder enmendarlo. La corrección se aplica sólo después de que seamos conscientes de que hemos fallado. Mabel Feliz, la presidenta del Consejo Nacional de Drogas tiene razón, y no lo dice para perjudicar al país, sino para ayudarlo a sacar adelante una política nacional antidrogas que ella y el CND que dirige deben encabezar.
Sin embargo, y en un hecho insólito, el director de la DNCD, general Rolando Rosado Mateo le enmienda la plana, y niega que el país sea un refugio de narcotraficantes. Se contradice de inmediato y reconoce que el tema de las drogas es grave. Olvidó a Quirino, que estuvo como oficial de las Fuerzas Armadas, y olvidó que Figueroa Agosto tenía un carnet como oficial del DNI.
El presidente encontrará también las declaraciones del doctor Marino Vinicio Castillo, asesor de drogas del doctor Fernández, en el sentido de que los gobiernos dominicanos, incluyendo los tres del presidente actual, han fallado en la lucha contra el narcotráfico. Por eso, no es extraño que un medio de comunicación haya inferido, de las declaraciones del doctor Castillo, que José Figueroa Agosto podría ser un agente de la DEA, encubierto, para descubrir posibles vínculos de personajes importantes con las drogas.
Leonel Fernández podrá notar que el mismo día en que el director de la DNCD desmiente a la presidenta del CND, las autoridades de Colombia decomisaron 131 kilos de heroína y 136 de cocaína, destinados a la República Dominicana, como puente, para luego pasarla a los Estados Unidos. No hagamos como el avestruz: reconozcamos que el tema de las drogas ha traspasado los límites y que una parte del cuerpo social y oficial ha sido tocado o empapado por su influencia, lo que ha permitido que hayamos llegado hasta estos extremos.
Las drogas no son un caso fácil de enfrentar. Hay que pensar seriamente, en el colectivo, y buscar alianzas, más allá del poder estatal e internacional, con las comunidades, con las universidades, iglesias, grupos comunitarios. Hay que buscar el fortalecimiento de instituciones como Casa Abierta y Hogares Crea, que ya dan lástima de tanta precariedad con la se encuentran en sus labores.
Presidente, a su regreso de un buen viaje de trabajo y de búsqueda de apoyo, es necesario concentrarse en este tema del narcotráfico y el consumo de drogas, que tiene al país preocupado, con buenas razones para estarlo.











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