EDITORIALES PERIODICOS NACIONALES
El Gobierno dominicano ha reiterado ayer, por vÃa del secretario de la Presidencia, que sigue abierto al diálogo de reconciliación nacional a favor de Honduras.
Ese diálogo entre el presidente derrocado y el recién electo no ha podido darse en Santo Domingo porque aún persiste una postura intransigente del gobierno de facto para dejar que Manuel Zelaya salga de Tegucigalpa.
En el Ãnterin, Estados Unidos y Brasil impulsan una variable para hacer salir del poder al gobernante de facto Micheletti, y colocar, transitoriamente, a otro en su lugar para facilitar una salida polÃtica antes de que asuman las nuevas autoridades.
Hasta ahora, el papel jugado por el presidente Leonel Fernández ha estado ajustado a la altura de las nuevas circunstancias. Y la mediación, por tanto, sigue vigente.
No serÃa propicio, en la expectativa posible de este diálogo, comprometernos o participar de lleno en la búsqueda o aplicación de otras fórmulas de emergencia que, en lugar de solucionar, compliquen el ya anormal estado de quiebra institucional de ese paÃs.
Experimentar con fórmulas o “soluciones” supuestamente transicionales, en medio de un proceso tan imprevisible, sin que antes se haga lo posible por dar curso al diálogo nacional entre las partes que realmente deben resolver la situación, es echar por la borda este nuevo esfuerzo de mediación que, por el momento, ha abierto el presidente Fernández con la mejor de todas las intenciones.
Ese diálogo entre el presidente derrocado y el recién electo no ha podido darse en Santo Domingo porque aún persiste una postura intransigente del gobierno de facto para dejar que Manuel Zelaya salga de Tegucigalpa.
En el Ãnterin, Estados Unidos y Brasil impulsan una variable para hacer salir del poder al gobernante de facto Micheletti, y colocar, transitoriamente, a otro en su lugar para facilitar una salida polÃtica antes de que asuman las nuevas autoridades.
Hasta ahora, el papel jugado por el presidente Leonel Fernández ha estado ajustado a la altura de las nuevas circunstancias. Y la mediación, por tanto, sigue vigente.
No serÃa propicio, en la expectativa posible de este diálogo, comprometernos o participar de lleno en la búsqueda o aplicación de otras fórmulas de emergencia que, en lugar de solucionar, compliquen el ya anormal estado de quiebra institucional de ese paÃs.
Experimentar con fórmulas o “soluciones” supuestamente transicionales, en medio de un proceso tan imprevisible, sin que antes se haga lo posible por dar curso al diálogo nacional entre las partes que realmente deben resolver la situación, es echar por la borda este nuevo esfuerzo de mediación que, por el momento, ha abierto el presidente Fernández con la mejor de todas las intenciones.
Editorial
¿Vamos por buen camino?
El sector informal ha tenido una influencia ambivalente y contradictoria en el desempeño de nuestra economÃa. Un estudio del PNUD dice que el sector informal ha generado el 80% de los 608,000 empleos generados en los últimos ocho años. Ese hecho tiene de positivo el haber contribuido a disminuir el desempleo, pero tiene de negativo que ha creado una masa laboral desprotegida en términos de prestaciones sociales muy importantes.
También ha influido considerablemente en el crecimiento del PIB del paÃs, pero en términos fiscales ha sido una de las fuentes de evasión más difÃcil de someter a las reglas. El hecho de que la economÃa informal le esté ganando terreno a la economÃa formal en términos de creación de plazas de trabajo es un indicador claro de que el sector formal está comparativamente estancado. Hay muchos Ãndices que ilustran esta situación.
Para nuestros planificadores, cuál es el mérito de un modelo económico en el que el crecimiento del PIB no tiene entre sus principales parámetros impulsar aumentos significativos en la generación de plazas de trabajo y en la mejora de la calidad de vida de la población. Hay que trabajar para mejorar el desempeño de la economÃa formal en aquellos aspectos en que es avasallada por la economÃa informal.
Aplaudimos, a pesar de todo
La promesa más reciente del Ayuntamiento del Distrito Nacional es asumir con más celo, desde el 15 de enero próximo, la tarea de supervisar, desde el momento mismo de las excavaciones iniciales hasta el final de la obra, la construcción de viviendas, edificios y torres en su demarcación. Esto incluye prohibición de escaleras de caracol y la obligación de dotar de escaleras de emergencia todo inmueble de cuatro niveles en adelante.
Damos un aplauso a esto, a pesar de que aún está en el casillero de las promesas. Nuestro mayor deseo es que esa supervisión se llegue a ejercer con todo el rigor que han prometido las autoridades municipales. Hace algún tiempo, el mismo ayuntamiento y la SecretarÃa de Salud Pública prometieron someter a regulación la venta y manipulación callejera de alimentos, con carné para los vendedores y todo. Nada hemos visto de eso, pero aún asà aplaudimos la nueva promesa.
Editorial
Historia borrascosa
Aunque se trate de potencias industrializadas y otrora imperiales, algunas naciones poderosas deberÃan de cuidarse -por una cuestión de cierta delicadeza, aunque no necesariamente por pruritos éticos- de no enviar a naciones en desarrollo embajadores con un cuestionable historial personal.
Enviarnos diplomáticos que han sido el centro de repetidos escándalos personales no es quizás la mejor muestra de consideración y aprecio hacia una nación amiga que, aunque pequeña, merece un trato digno y respetuoso.
Decimos esto a propósito del descubrimiento para los dominicanos, gracias a una publicación hecha por el periódico Daily Mail, de que el representante de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en el paÃs, Steven Fisher, tiene una trayectoria de repetidos adulterios.
Estamos conscientes, por la creciente degradación moral que permea diferentes sectores de la sociedad dominicana, que no faltará quien, basado en una lógica cazurra y permisiva, postule que esto no tiene importancia para nosotros, que se trata de una cuestión de la vida personal de un embajador y que en nada nos incumbe.
Sin embargo, este no parece ser el punto de vista del periódico londinense, que ha dado seguimiento a los escándalos protagonizados por el citado personaje, y que incluso originaron una investigación por parte de la diplomacia británica.
Es claro, sin embargo, a juzgar por las precisiones que hace el propio diario, que la preocupación de las autoridades británicas en el seguimiento de Fisher estuvo determinada únicamente en asuntos de seguridad y en ningún caso por aspectos de moralidad, lo cual se explica dentro de la mentalidad en general liberal que caracteriza al pueblo inglés.
En ese mismo sentido, no es nada casual la importancia que el Daily Mail le ha dado al caso, en vista de que una parte de la prensa londinense se ha caracterizado históricamente por dar despliegue a los escándalos, incluso a los protagonizados por la realeza.
AquÃ, sin embargo, no es de extrañar que esto pase como una cuestión curiosa de rápido olvido.
Después de todo, son muchos los escándalos vernáculos que se suscitan sin mayores consecuencias, a pesar de su gravedad
Editorial
Ed. - Buenos ejemplos
La Navidad es tiempo de gestos, hermosos gestos que hablan de amor por los demás, de respeto y de apego al cumplimiento del deber, como hemos podido apreciar en la FiscalÃa de Santiago y en todospodemossersanta.com.
Es tradición que en Navidad no se cierran bares, por más ruidos que hagan, pero en Santiago, la FiscalÃa ordenó el cierre de varios bares porque permitieron la entrada de menores y la venta de bebidas alcohólicas a los mismos. Muchos criticaron la acción de la FiscalÃa.
Pero resulta que los dueños de bares reaccionaron pidiendo excusas a la sociedad y a la FiscalÃa por haber violado la ley. Ambas acciones merecen el aplauso de todos.
Del mismo modo, la gente de La Sirena ha ideado un proyecto, "Todos podemos ser Santa", en virtud del cual piden a los dominicanos que le hagan un regalo a algún niño o adulto que por su condición no fuese a recibir un regalo en Navidad.
Es un gesto hermoso con el que todos podemos hacer feliz a un hermano dominicano. Apoyémoslo.
Editorial
Motivo del retardo
Finalmente Haità ha ingresado al Acuerdo de Asociación Económica con Europa (EPA), al que se habÃa resistido a pesar de que República Dominicana habÃa ingresado a ese esquema de comercio y cooperación hace más de un año.
Mucho se ha especulado sobre las causas del retardo de Puerto PrÃncipe en afiliarse al EPA, acuerdo recÃproco entre Europa y sus antiguas colonias en Africa, PacÃfico y el Caribe (ACP), pero la versión más socorrida es que el Gobierno haitiano se resiste a reducir aranceles a las importaciones dominicanas.
Es poco lo que aún se sabe respecto al alcance de ese convenio que tendrÃa duración de diez años, pero se adelanta que el mercado de exportaciones nacionales, entre los que figura el azúcar, ingresará libre de aranceles o con impuestos reducidos.
Ese esquema surte efecto en materia de libre comercio entre las naciones del Caribe, incluidos Haità y República Dominicana, por lo que se supone que el comercio entre ambos paÃses tendrÃa condición de preferente o de nación más favorecida.
Es por eso que llama la atención que al conocerse el ingreso de Haità al EPA se difunde la noticia de que el Gobierno haitiano ha dispuesto incrementos en los aranceles a las importaciones dominicanas.
Sorprende también la versión de que esos aumentos fueron exigidos por Haità como condición para afiliarse al EPA, lo que entrañarÃa un perjuicio colateral a los intereses dominicanos.
Se señala que aun con los incrementos arancelarios exigidos por Puerto PrÃncipe, los productos dominicanos ingresarÃan al territorio haitiano en condiciones ventajosas, pero lo que deberÃa aclararse es si en vez de nación más favorecida, República Dominicana ostentarÃa el papel de socio más perjudicado en el nuevo estatuto de asociación económica.
Se pone de ejemplo que a las exportaciones al lado Oeste de pollo, huevo y carne se le impondrÃa un arancel de un ocho por ciento; a las grasas comestibles, un 16%, y a la harina y sus derivados un 40 por ciento.
Es menester aclarar este asunto.
Editorial
Distintas maneras de sentirlo
Son muchos los que consideran que las actividades de la Navidad están flojas en este año 2009. Cuando hablan de eso se refieren a las actividades comerciales, que incluye a las personas comprando en tiendas y negocios de las más variadas Ãndoles.
Cada quien lo estima de acuerdo a como sienta la cosa en su alrededor. Los periodistas lo creen al sentir que este año el comportamiento de envÃos de canastas y regalos ha disminuido considerablemente, por ejemplo. Asà se expresa en cada sector en que se mueve la gente.
Los momentos malos regularmente traen cambios en el comportamiento de la economÃa. Las empresas, los gobiernos y la población en sentido general hacen ajustes de acuerdo a como se refleje la realidad de la economÃa en momentos de crisis.
Es difÃcil borrar la percepción de un año malo y complicado, pues la gente queda con la impresión de que las cosas seguirán igual y en ocasiones piensan que peor aun. La República Dominicana pese a que ha logrado bordear con estabilidad económica la situación que ha venido afectando incluso a las grandes naciones, ha tenido que atravesar por dificultades que hemos sentido en casi todos los órdenes.
Siendo asÃ, puede ser comprensible que hayamos quedado afectados por las dificultades y que muchos estén haciendo severos ajustes en el comportamiento, y que muchas cosas comiencen a cambiar. Por lo regular el orden de prioridad es modificado, asumiendo esencialmente aquellas cosas que resultan necesarias para el mantenimiento de las empresas y las instituciones, sean públicas o privadas.
Hay que suponer que los más de 50 mil millones de pesos que circularán durante el mes de diciembre por concepto de regalÃas y salarios serán usados racionalmente.
Editorial
Pérdidas millonarias
A los múltiples problemas a que se ven expuestos los usuarios del servicio eléctrico se suma uno más. Se expanden de manera impresionante las bandas que roban los cables del tendido eléctrico.
El problema es serio, según informes de las empresas distribuidoras de electricidad. Hay, debido a ello, un gran número de calles y avenidas del Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo, Monte Plata y todas las ciudades de la región Este del paÃs a oscuras, en perjuicio directo de los transeúntes, conductores y hogares que no reciben el servicio.
El último robo reportado da cuenta de la sustracción de 17.8 kilómetros de cables que alimentan tanto el alumbrado público como cientos de hogares dominicanos. Esa osadÃa significó pérdidas para las empresas por 11 millones de dólares.
Las empresas pierden cables. Los hogares pierden horas diarias de energÃa eléctrica. Hay técnicas para poder cuantificar la pérdida de dinero por parte de los inversionistas; pero, ¿quién cuantifica todo el dinero que viene perdiendo el pueblo dominicano por servicio cobrado y no servido? ¿Cuándo se hará justicia y se cobrará, justamente, el servicio y no las horas de apagones?
Si cuantificáramos las horas diarias que pasan apagados los hogares dominicanos estarÃamos ante una cuenta sin precedentes. Son millonarias las pérdidas, los miles de hogares que se quedan sin el preciado y fallido servicio. Es hora ya, a falta de un buen servicio, de iniciar las compensaciones a los clientes por tan prolongadas tandas de apagones y cobros abusivos. Hay que ensayar fórmulas. Cuanto antes mejor.
Editorial
El Banco Central, la capitalización y el presupuesto
Este año el BC ha dejado de recibir RD$15,100 millones de pesos, una violación que ha sido admitida por la secretarÃa de Hacienda
Luego de una exhaustiva revisión del presupuesto nacional para el 2010, en la parte de gastos, CLAVE dio a conocer la pasada semana el resultado de las indagaciones de nuestro reportero de EconomÃa, Edwin Ruiz, en las que quedaba confirmada la sospecha de que los programadores del presupuesto habÃan excluido la asignación de fondos prevista por la Ley 167-07, de capitalización del Banco Central.
Se trata de un “olvido” reiterado, pues en el presupuesto del año 2008 se recortó en RD$5,050 millones, sin establecer un compromiso de pago para el próximo presupuesto del 2009, lo que obligó al Poder Ejecutivo a enviar una adenda al Congreso Nacional, con un presupuesto suplementario por 31 mil millones de pesos, incluyendo los olvidados RD$5,050 millones de la capitalización del Banco Central.
En esta ocasión y para el presupuesto del 2010, el secretario de Hacienda, Vicente Bengoa, confesó que el Gobierno no estaba obligado a lo imposible, y que por ello admitÃa la violación de por lo menos 24 leyes que asignan fondos presupuestarios a instituciones dominicanas, como la Junta Central Electoral, la Suprema Corte de Justicia, la SecretarÃa de Estado de Educación o entidades descentralizadas, como los ayuntamientos.
El presupuesto del 2010 olvidó la Ley de Capitalización del Banco Central nuevamente, y dejó de asignarle por lo menos RD$30,300 millones de pesos, que corresponden al 0.8% del Producto Interno Bruto, más los atrasos del 2008 y el 2009, con la capitalización del BC.
Este año el BC ha dejado de recibir RD$15,100 millones de pesos, violación admitida por la misma secretarÃa de Hacienda. Los fondos del BC corresponden a los pagos que debe hacer el Gobierno para saldar la deuda asumida por el BC para el salvamento de las quiebras fraudulentas bancarias del 2003, y que se ha convertido en una amenaza permanente para la estabilidad macroeconómica.
Héctor Valdez, Gobernador del Banco Central, acaba de admitir que esos fondos son “la garantÃa de la estabilidad” de la economÃa. El año pasado Reinaldo Pared, presidente del Senado, recordó que el no cumplimiento de la Ley de Capitalización, conlleva “condena de dos a cinco años de reclusión y la degradación cÃvica” de los responsables de la provisión de los fondos al BC.
El Gobierno debe dar una explicación porque los números no reflejan que los fondos estén incluidos en el presupuesto del 2010.


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