AYUDA PASO A PASO: Conserva la línea
Del Listín Diario
Santo Domingo.- Tan negativa es la obesidad como la delgadez extrema. La perfección está en tener un peso que vaya acorde con la constitución corporal individual, según la edad y el sexo. A la correspondencia de la estatura y el peso se le conoce como índice de masa corporal y cada quien tiene la suya, según valores que han sido establecidos previamente. Por supuesto, en la actualidad cada vez se torna más difícil lograr ese “peso ideal”, pero hay algo aún más retador: mantenerlo.
El endocrinólogo Félix Manuel Escaño entiende que una persona que ha logrado la meta de alcanzar el peso adecuado, luego de una labor de pérdida de peso que toma tiempo, también debe haber logrado el nivel de educación que le permitirá mantener una selección equilibrada de nutrientes para mantenerse. “Esa educación que le debe dar su profesional de seguimiento le deben permitir tomar decisiones acertadas sobre su alimentación a diario para mantener el peso”, dice.
Escaño afirma que en su sistema para perder peso aplica una guía nutricional que facilita al paciente el seguimiento por sí mismo. Para ello “acostumbramos a no despedir a los pacientes tan pronto logran la meta, sino que les supervisamos, ya sin la guía nutricional tradicional, sino dándoles la opción de que seleccionen las comidas que les gustarían”, dice el médico.
LA CLAVE DEL ÉXITO ES BASTANTE SIMPLE
Cuando se logra una estabilidad en el peso nadie quiere perderla, y para ello Escaño ofrece el consejo más práctico y que, según revela, le ha otorgado a sus pacientes el éxito. El especialista afirma que si se consume una comida criolla al mediodía, hay que cuidarse entonces en la cena y bajar calorías.
En esta época en que la comida abunda, sobre todo en las noches, se debe seguir el consejo al contrario: “Si la persona sabe que habrá un exceso en la cena, donde debe cuidarse y reducir calorías es al mediodía, no haciendo una comida rutinaria, sino ligera, como un caldo sin carne, un plato de vegetales con mozzarella o con un par de huevos hervidos”, dice. O se puede comer un pastel en hoja al mediodía y en la noche, las cenas típicas.
Disciplina para controlar su peso
La regla de oro para mantener la línea es simple: si usted hace una comida fuerte al mediodía, cene ligero, y si va a cenar bien, como sucede en estos días de diciembre, trate entonces de comer menos al mediodía. Además, recuerde que las cantidades son importantes, y asegúrese también de la calidad de los productos que va a consumir y vigile muy bien la combinación de los mismos para evitar la mal nutrición.
“Con ese concepto mi experiencia es que los pacientes mantienen el peso en un 90 por ciento el primer mes, tres meses después un 85 por ciento y aún al año de 60 a 65 por ciento siguen en su peso”, informa el endocrinólogo Félix Manuel Escaño. Es luego del primer año que llega el reto, pues hay retorno a la rutina hogareña debido a que se pierde la organización y se vuelve a los hábitos de antes.
El equilibrio en la alimentación no sólo le hará verse bien, también mantendrá su salud envidiable, pero requiere de disciplina y esta es compleja a la hora de enfrentarse a algunas tentaciones comunes. Los alimentos que más fácilmente hacen flaquear son los carbohidratos, que se dividen en simples y complejos, de los cuales los primeros son el dolor de cabeza de toda persona que lucha por su peso.
Carbohidratos
“Los carbohidratos simples son los que aumentan el peso, entre ellos están el azúcar común (blanca o parda), la miel y la melaza, estos estimulan al páncreas y despiertan al metabolismo haciendo que aumente la fabricación de insulina”, dice Escaño. Sepa que mientras más insulina fabrica su cuerpo, más hambre y ansiedad se desencadenan, lo que hace perder el equilibrio nutricional.
Ahora, no todos los carbohidratos son malos. Están los complejos, que se hallan en víveres, frutas, vegetales y cereales, y que, a diferencia de los simples, no producen una reacción tan violenta en el metabolismo. Estos son los que deben primar en la dieta de una persona que vela por su peso, pues no desencadenan ansiedad y pueden ser manejados con más facilidad por quien quiere mantenerse en el peso.
Aléjese de los regímenes estrictos o no supervisados. Escaño recuerda: “Necesitamos determinada cantidad de calorías diarias para que el corazón lata, el cerebro funcione y la sangre circule por venas y arterias, si obtenemos menos, el cuerpo saca el restante de la reserva y si le damos más, lo almacena”. Lo inteligente es elegir bien sus alimentos y comer una porción razonable de cada grupo nutricional: carbohidratos, proteínas, lípidos, vitaminas, minerales y agua.
Consejos extra
Cuando se quiere mantener el peso a conciencia, influyen mucho los piropos y, aunque positivos, pueden negativizarse. Escuchar de amigos y familiares: “Qué bien te ves”, “qué bien te queda ese vestido”, “tú estás muy bien, muy delgada”, puede llegar a un: “Cómete un chin que no te va a hacer nada”. “Esa presión ambiental ablanda la voluntad y la persona cae en emboscadas nutricionales”, advierte Escaño.
Más allá de la comida, la actividad física es imprescindible. Para mantener el peso y la salud bastan 30 minutos en el gimnasio o, de lo contrario, bailando, trotando, haciendo deportes, corriendo, montando bicicletas... Esto ayuda a que, cuando cometa algún exceso en la mesa su cuerpo sea más diestro en deshacerse de esas libras de más que puedan acumularse.
Olvídese del exceso de bebidas alcohólicas, pues si bien no engorda en sí mismo, el alcohol tiene “calorías vacías porque no aporta nutrientes, pero sí produce aumento en la secreción de los jugos gástricos haciendo que aumente el apetito”, dice Escaño. El alcohol también estimula la fábrica de insulina que igual despierta el hambre.
CONDICIONES ESPECIALES Y NIÑOS
Los diabéticos deben rechazar de plano los carbohidratos simples y consumir sólo los complejos, debido a su debilidad con la insulina. Según Escaño, deben estar enterados del índice glucémico (aumento en los niveles de azúcar en sangre frente a un alimento determinado) de los distintos alimentos para que puedan controlar la ingesta y mantener su peso y salud.
“En el caso de los hipertensos, el mayor ingrediente que les desfavorece es la sal, porque retiene agua y esa combinación de cloruro de sodio y agua aumenta la presión arterial”, dice Escaño. Aquellos con niveles alterados de colesterol y triglicéridos deben cuidarse de los alimentos con grasa animal visible.
Sobre los niños el médico comenta que muchas veces su sobrepeso es descuido de los padres y se debe buscar ayuda profesional. “Niños en sobrepeso suelen provenir de padres en sobrepeso”, dice, y advierte que es difícil el manejo porque hay que jugar con los alimentos que les gustan (comida rápida, dulces, helados) y alimentos que les hacen bien (frutas, vegetales) hasta lograr un orden alimentario.


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