Editorial: Principales Períodicos Dominicanos

El “convite” de hoyLa forma más conocida del “convite” es la que predomina todavía en algunos campos y consiste en la reunión de los vecinos de una aldea para ayudar a una familia en la siembra o cosecha, o en la construcción de una casa o un centro de la comunidad.
Esta forma de solidaridad, sin embargo, no se generaliza en el resto de la sociedad, lo cual es una señal de que se ha debilitado, junto con la familia, el espíritu de ayuda y de unidad frente al prójimo.
Salvo los casos de tragedias muy conmovedoras en que se pone de manifiesto el caudal espontáneo de cooperación, aquí lo más usual es que cuando hay un accidente, en lugar de auxiliar a las víctimas, se les despoja de sus pertenencias.
Los banilejos han estado, durante seis años, tratando de revalorizar la figura del “convite”, pero en otra dimensión: propiciando el reencuentro de familias en un ambiente festivo, en los que se evocan los mejores momentos del pasado, las tradiciones artísticas o culinarias y artesanales.
Hoy es un día de convite banilejo en el Mirador Sur. Allí irán banilejos que residen en la capital o en Estados Unidos y los propios de Baní, y de cada una de esas reuniones salen compromisos para ayudar al pueblo a crear una obra nueva o sostener una existente, que sea de provecho para la comunidad.
Si estas formas se extendieran al resto de la sociedad, estamos seguros de que podríamos cambiar el perfil que tenemos hoy, en el que los elementos disgregativos y corruptores de la familia y de la moral han alcanzado tal preponderancia que no nos permite entendernos, vivir unidos y enfocados hacia el bien común, sino bajo un estado de relativismo e individualismo que sólo conduce a un destino incierto.
Luces y sombras en las deudas
La actual capacidad de endeudamiento del país sería forzosamente una medición controversial con resultados que dependerán de la intención del crítico de favorecer o no que el Estado contraiga más deudas en esta coyuntura. En lo que sí se podría cuestionar al Gobierno de forma concreta es sobre el origen y el destino de los financiamientos externos. Procede exigir incesantemente que el sector público se endeude para cuestiones fundamentales en el propósito de activar la economía con efectos perdurables sobre el empleo y la creación de infraestructuras de fines productivos tomando en cuenta a los sectores y regiones más deprimidos de la geografía.
En cuanto a la procedencia de los préstamos, es preocupante que una buena parte de los “recursos frescos” de hoy en día procedan de firmas de inversiones y bancos privados extranjeros “preferidos” y recurrentes a los que habrá que pagar capital e intereses fijados con criterios mercantiles y a corto plazo. Pesadas deudas al margen de las contraídas con organismos internacionales comprometidos con el desarrollo de países como el nuestro y que no son de fines mercuriales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, se tragan desde ya los presupuestos a ejecutarse por años reduciendo considerablemente las posibilidades de atender prioridades nacionales.
Males asociados al transporte
Diversos tipos de vehículos de motor constituyen una fuente importante de la contaminación del aire que se respira en República Dominicana. Gases y partículas nocivos son expelidos libremente porque no se aplica ninguna obligación de colocar filtros, comunes en otras partes del mundo, en los tubos por los que escapan los efectos de la combustión interna de las máquinas automotrices. Tal agresión ambiental se agrava por la antigüedad y falta de mantenimiento adecuado en el parque vehicular.
Hay tres aspectos en los que el Estado dominicano no ha puesto empeño por regularizar el transporte terrestre para proteger a la ciudadanía. Son estos: la emisión de químicos contaminantes que ya señalamos; el mal estado que en sentido general presentan numerosos vehículos, incluyendo los de carga, peligrosos y degradantes visualmente, a pesar de que existe la célebre “Revista”. Y por último la epidemia permanente de infracciones de tránsito.
Polvos del desierto
La virtual quiebra o cesación de pagos de varias empresas públicas de los Emiratos Arabes ha colocado a las principales economías del mundo en estado de alerta ante un nuevo huracán financiero que recrudecería la dilatada crisis económica global.
La virtual quiebra o cesación de pagos de varias empresas públicas de los Emiratos Arabes ha colocado a las principales economías del mundo en estado de alerta ante un nuevo huracán financiero que recrudecería la dilatada crisis económica global.
El ciclón se ha formado en Dubai, un desértico territorio, donde firmas estatales y privadas emprendieron fantásticos proyectos de construcción de islas artificiales y ciudades en el Golfo Pérsico, Pakistán y Africa y diseñaron el mayor centro financiero en esa región, principal exportadora de petróleo del mundo.
Los principales bancos y centros bursátiles de Estados Unidos y Japón ayudaron a financiar esos proyectos con miles de millones de dólares, atraídos por la promesa de inversionistas árabes de que se construía un estilo de vida libre de impuestos.
Dubai World figura a la cabeza de un pool de empresas de Los Emiratos que han advertido sobre la imposibilidad de redimir unos 80 mil millones de dólares en créditos vencidos para el mes de diciembre, lo que ha caído como bomba en el centro de Manhattan y en las bolsas de valores de Londres y Tokío.
El impago de esa deuda causaría pérdidas cuantiosas a los debilitados bancos estadounidenses, europeos y asiáticos y mayor pérdida de terreno en los centros bursátiles, lo que lógicamente frenaría la recuperación de la economía mundial.
En la sociedad de hoy, abierta y global, casos como el crack financiero de Dubai, surten efecto de huracán o terremoto en economías grandes y pequeñas.
Es por eso que se reclama del Gobierno y sector productivo no jugar a la ruleta rusa con la deuda externa, sobre todo cuando se trata de créditos consignados para proyectos aventureros o fantasiosos.
El fin de año puede convertirse en diciembre negro para la economía mundial, si el emirato de Dubai no logra solventar los más de 80 mil millones de dólares en deuda vencida. Esos polvos del desierto avizoran tempestades mayores. Ojalá que aquí se asimile la nueva experiencia.
EditorialUn homenaje merecido a Freddy Beras Goico
Este merecido homenaje a Freddy Beras Goico constituye una forma de resaltar no solo la obra y trayectoria de un querido artista de los dominicanos, sino los valores y principios que sustentan sus acciones y que siempre deben estar presentes en nuestra sociedad.
Esta semana, Freddy Beras Goico recibió de manos del presidente Leonel Fernández la Orden de Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Gran Oficial, por su trayectoria en los medios de comunicación y su promoción a favor de la familia.
En sus palabras, Fernández presentó a Freddy Beras como un símbolo, de quien dijo hay múltiples razones para reconocer por ser un verdadero artista de la televisión y el teatro y un gran humorista.
Su ya larga y exitosa trayectoria comenzó en la década de los 60 del siglo pasado, a su regreso del exilio con toda la familia en Colombia, después del ajusticiamiento de Rafael Leonidas Trujillo.
En sus inicios, trabajó como camarógrafo, publicidad y anuncios, siempre vinculados a la televisión. Pero pronto comenzó a crear espectáculos de comedia para la radio y la televisión, con un grupo de destacados actores cómicos de la época.
Entre sus proyectos personales para la televisión se recuerdan “El Gordo de la Semana”, un programa de gran popularidad, que se mantuvo en el aire durante más de 30 años, al que han seguido “Punto Final”, “Con Freddy y Milagros” y el actual “Con Freddy y Punto”. Freddy Beras ha sido también una presencia gratamente acogida en los escenarios nacionales.
Hay otros hechos importantes que hacen de Freddy Beras Goico un ser muy querido por el pueblo dominicano. Además de sus posiciones en defensa de los valores morales y de la familia, como bloque fundamental en la estructura social, se le reconoce su labor filantrópica, en especial, la ayuda médica que aporta a dominicanos pobres por intermedio de la fundación Corazones Unidos.
Este merecido homenaje a Freddy Beras Goico constituye una forma de resaltar no solo la obra y trayectoria de un querido artista de los dominicanos, sino los valores y principios que sustentan sus acciones y que siempre deben estar presentes en nuestra sociedad.




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